lunes, 14 de noviembre de 2016

Falta más de un mes

DIA DE INICIO, AEROPARQUE
A veces escribo cosas de las que no estoy muy seguro. Pero siento el impulso de escribirlas, para mi.

Durante dos meses comeré polenta, arroz, sopaipillas y atún. Pasaré frío, me mojaré mucho, me bañaré con agua fría. Me aguantaré mosquitos y tábanos. Armaré y desarmaré 60 veces mi carpa.

Hace rato planeo este viaje y aunque la preparación esta lejos de lo que ideaba, aunque más de una vez la ansiedad me haga querer renunciar, se que falta poco más de un mes. La bipolaridad lo quiere todo o se decepciona.

Durante dos meses olvidaré la humedad sobre el techo de mi cama, el ruido de los autos, los gritos de la gente, las cuentas de mi negocio, las polémicas políticas. Olvidaré regar las plantas de mi balcón y ver si en mercado libre vendí algún libro.

No me engaño, hay gente que vive de viaje. Yo soy un sedentario queriendo escapar de la rutina por un rato. La vida sigue siendo algo que ocurre entre viaje y viaje.

No se el sentido de las cosas, por eso descreo de ciertos engaños establecidos. No soy Alex, el de Hacia rutas salvajes, pero quizás me gusta Roberto, el jubilado que se fue en bici porque no podía pagar el alquiler.

Viajar se ha transformado en una idea romántica de la sociedad de consumo. Ahora hay que comprarse una bici super-equipada para hacer los siete lagos y creerse un adolescente aventurero. La idea de Palermo llevada a la Ruta 40.

Supongo que hay gente que debe creer que uno hace eso. Un buen hotel en San Martín de los Andes, comer afuera todos los días, contratar todas las excursiones y gastar en una semana mi presupuesto de dos meses.

Te miran como diciendo: "cuanta plata que tiene, que bien que la pasa". No flaco, vos te vas de shopping, yo me voy de camping. Quizás de eso es de lo que quiero huir.



VIAJAR LIVIANO


No fue hace tanto que me compre una bici. Era de esas baratas con doble suspensión. Recuerdo cuando me rechazaron en Canagglia porque "era de supermercado".

Empece a dar vueltas por las bicisendas del barrio. En mi imaginación, la subidita de Julian Alvarez era Cachi y la de Gorriti era Calafate. Nunca imagine que iban a ser reales.

Al poco tiempo me la robaron. Justo acababan de ponerle unos cambios mas decentes. Tarde mucho. Pensé nunca mas. Pero me compre otra bici. Urbana. Muy simple. De seis cambios. Le puse dos cadenas pero me la volvieron a robar.

Dude otra vez y me jure que si iba por la tercera, iba por todo. No sabia ese día que era "todo". Luego supe que fueron 25 mil kms de ciudad y viajes, solo, conociendo lugares y conociendo gente.

Cumplí 50 años y me regale un gps. Quizás es la vanidad de mostrarse o el entretenimiento de jugar a wikiloc. Imagine un gran año, pero poco a poco las cosas dejaron de funcionar.

Hace seis meses que doy vueltas para atrás, que el gps esta guardado y siento que retrocedo, que los sueños están enredados.

Cuando perdí mi bici azul creí que debía ser un salto adelante, que era una provocación para impulsarme a otro "ir por todo" aunque siga sin saber de que se trata.

Ya falta poco, hago la lista de cosas para un nuevo viaje. Mas largo y exigente que ninguno. Pienso que olvido en la lista. Pienso que puedo sacar de la lista. Hay que viajar mas liviano, hay que vivir mas liviano.

Ropa, carpa, repuestos, comida.... quizás lo que sobra sea el gps.




¿QUE PUEDE PASAR?

Recuerdo haber cruzado unos cicloviajeros camino al Bolsón llevando una llanta completa en la espalda. Una pareja belga buscando cámara presta en Angastaco. Unos cordobeses que rompieron una palanca en el Huechulafquen.

Recuerdo mi primer recorrido por Córdoba sin lograr pasar al plato chico. Cortar un eje antes de viajar a Salta. Romper un porta luego de tres horas de subida a china muerta, camino a la nada. Las bicis son mas nobles de lo que parece y estos percances son parte del viaje.

Uno aprende a superar imprevistos, a mejorar las soluciones que usa, a seguir camino. Siempre me respondí, si pasa algo una camioneta me levantara, pero nunca lo necesite.


Esta tarde cambiado la transmisión rumbo al próximo viaje, pensando que perdí una bici y puedo seguir, que lo que depende de mi se sufre pero funciona. Que puede pasar?






No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada